Objetivo: Que el alumno aprenda a usar la IA de forma segura, evitando compartir datos sensibles, revisando respuestas y usando el sentido común.

La Inteligencia Artificial puede ayudarte mucho, pero para usarla bien también debes proteger tu seguridad y privacidad. La seguridad no significa tener miedo, sino actuar con prudencia.
No debes compartir datos personales sensibles: contraseñas, números de tarjeta, claves de acceso, documentos oficiales, datos médicos privados, información fiscal, direcciones completas o datos bancarios. Para que la IA te ayude, normalmente no necesita esa información.
Si quieres redactar una reclamación, puedes pedir una plantilla general y completar los datos después. Si tienes un contrato, carta bancaria o documento médico, no conviene copiarlo entero sin revisar qué información contiene. Puedes eliminar datos sensibles o plantear la duda de forma general.
La IA puede equivocarse. Puede dar datos incorrectos, usar información desactualizada o interpretar mal una pregunta. En temas de salud, leyes, dinero o trámites oficiales, úsala como orientación, no como sustituto de profesionales o fuentes oficiales.
También hay que tener cuidado con noticias falsas, imágenes manipuladas y mensajes engañosos. Si recibes un mensaje urgente que pide datos personales o dinero, no actúes con prisa. Comprueba la fuente.
Usar IA responsablemente también significa no utilizarla para engañar, suplantar a alguien, crear información falsa o manipular imágenes.
Una buena costumbre es hacerte tres preguntas: ¿tiene sentido lo que me dice?, ¿debo comprobarlo?, ¿estoy compartiendo datos privados? Si hay dudas, revisa antes de actuar.
La herramienta ayuda, pero tu criterio sigue siendo imprescindible. Claro que eres capaz.

Guion recomendado para el vídeo

Título del vídeo: Cómo usar IA con seguridad y cabeza Duración recomendada: 8-10 minutos.
La IA puede ser una herramienta maravillosa, pero hay que usarla con cuidado. No se trata de tener miedo, sino de usarla con cabeza.
Lo primero: no conviene compartir información personal delicada. No escribas contraseñas, números de tarjeta, claves de acceso, datos médicos privados, documentos oficiales, dirección completa, DNI, información fiscal o datos de otras personas sin permiso.
Para que la IA te ayude, normalmente no necesita esos datos. Puedes pedir plantillas generales con espacios para completar después. También debes tener cuidado al copiar documentos enteros, porque pueden contener información privada.
La IA puede equivocarse aunque responda con seguridad. En salud, leyes, dinero o trámites oficiales, puede ayudarte a entender conceptos, pero no sustituye a profesionales ni fuentes oficiales.
También conviene desconfiar de mensajes urgentes, ofertas demasiado buenas o correos que piden datos personales. La IA puede generar textos e imágenes muy convincentes, y algunas personas pueden usarla para estafas o noticias falsas.
Antes de usar una respuesta, pregúntate: ¿tiene sentido?, ¿necesito comprobarlo?, ¿estoy compartiendo datos privados? La IA puede ser útil, pero el sentido común sigue siendo el mejor antivirus. Claro que eres capaz.

Imagen recomendada

Persona adulta usando tablet con asistente de IA; símbolos de candado, escudo, privacidad, revisión y advertencia.